martes, 1 de abril de 2008

Santiago.


Detened todos los relojes, descolgad el teléfono...
evitad que los perros ladrendándoles un hueso jugoso...
silenciad los pianos y con tambores enlatados...
sacad el ataúd, que venganlas plañideras...
que los aviones con su gemidonos sobrevuelen...
escribiendo en el cielo... "Él ha muerto".
Poned a las palomas un lazo de raso en el cuello...
que los guardias se pongan guantes negros de algodón...
él era mi Norte, mi Sur,mi Este y mi Oeste...
mi semana laboral y mi descanso dominical...
mi mediodía, mi medianoche, mi palabra y mi canto.
Creí que el amor sería eterno,me equivoqué.
Ya no deseo las estrellas...apagadlas todas...
guardad la Luna y desmantelad el Sol...
vaciad el mar y arrasad los bosques...
puesto que ahora ya nada me servirá para nada.

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